Al observar las metodologías y herramientas utilizadas por las empresas para la gestión de sus resultados financieros, hemos detectado que no se están haciendo las preguntas correctas a la hora de buscar y adquirir una solución que cubra las necesidades de medición y planeación del gasto.
La ausencia de éstas preguntas acertivas hace parecer que los módulo de costeo y presupuesto adscritos al ERP o al sistema contable son la respuesta al interrogante global que afrontan todas las empresas: Cuál negocio ó producto es realmente el más/menos rentable y por qué?
En el mediano plazo, los usuarios de los resultados financieros descubren que estos módulos son estáticos, poco flexibles y limitados en la variedad de reportes analíticos que proveen y que para modificar e incluso actualizar los modelos se requieren horas adicionales de desarrollo especializado a precios muy altos.
Pero el error más importante de esos modelos es que la asignación de costos por negocio y por proceso es basada en el presupuesto, sin tener en cuenta que la realidad constantemente difiere de lo planeado y que son muy comunes los traslados presupuestales por lo cual la confiabilidad del costeo y del informe de rentabilidad se minimiza, al tiempo que los modelos se vuelven obsoletos por dificultad o complejidad de los procesos requeridos para ajustar los datos a la realidad de la organización.